¿Cómo será el laboratorio de embriología y andrología en 2030?

Expertos y pioneros de la reproducción asistida han tratado de responder a esta importante pregunta, hablando de cómo imaginan que será el «corazón» de los centros de fertilidad dentro de 10 años. Varios equipos explicaron su visión sobre conceptos relacionados, por ejemplo, con la automatización de procesos y cuál será el papel de los técnicos en el futuro.

Los expertos de GeneraLife que firmaron el trabajo (Laura Rienzi, Danilo Cimadomo, Filippo Maria Ubaldi, Federica Innocenti) expresaron un concepto fundamental y es que la automatización no es una perspectiva remota: día tras día, mes tras mes, aumenta el número de publicaciones en este campo.

Será importante más que nada -señalan- facilitar la comunicación y la comparación entre los profesionales que desarrollan las tecnologías y los expertos en FIV. En la visión de GeneraLife, las principales ventajas de la automatización son: aumentar la eficiencia y la eficacia de las prácticas de laboratorio y garantizar la estandarización, por tanto la reproducibilidad de los procesos dentro de los laboratorios. La pregunta que se hace el equipo es: ¿la automatización quitará puestos de trabajo a los hombres, en este caso a los embriólogos? «La historia sugiere que no lo hará -escriben los expertos- ya que, de hecho, desde 1900, las mejoras tecnológicas nunca han provocado desempleo. Las máquinas, los robots y los programas informáticos no pueden sustituir a los operarios experimentados, pero sí pueden aumentar su eficacia, al tiempo que les brindan la oportunidad de mejorar sus conocimientos, de investigar.

El filósofo Cosimo Accoto en su libro «El mundo ex machina» afirma:

«el futuro será automático o no será. Nuestro mayor reto es crear un entorno en el que la automatización refleje y apoye las necesidades y valores humanos».